Independiente de la ley

Diario de a bordo, fecha estelar 8 de diciembre de 2013

Me llamo D y soy un estudiante de telemática, lo que antaño siempre fue una especialidad de teleco. Aunque muchos anuncian aquello de: “no sé derivar, soy de letras”… Lo cierto es que, al contrario, muchos de nosotros (los que sí sabemos derivar, sumar, restar, integrar… y sobretodo, sufrir); no adoptamos el eslogan aquel de: “Soy de números, soy analfabeto”. Dicho esto quiero dejar claro que me considero una persona sumamente cabal, sumamente decente en lo que a cultura se refiere, y con un consiguiente obligatorio sentido común. ¿Por qué digo esto? Por sentar las bases de lo que viene a continuación, y dar por hecho que no soy ningún gañán borracho.

Y lo reitero muy conscientemente un sábado casi a las seis de la mañana. Con una indignación impaciente propia de una persona vapuleada, humillada y frustrada.

Hace tres cuartos de hora que fijé rumbo a mi choza, justo antes de encender este aparato. Prácticamente quince minutos antes terminaba una pedazo de discusión. Otros sesenta minutos antes comenzaba esta misma.

¿Pero qué discusión?

Mejor dicho, ¿Qué circo?

Saco el armatoste de muchas pelas con “tres-gé” del bolsillo, sólo para mirar la hora. Eso del reloj de pulsera está pasado de moda. Las 04:00 aprox. Mi amigo J.C.A.A y yo llevamos un rato dando vueltas por una discoteca que no tengo ningún problema en citar: INDEPENDANCE, situada en la calle Doctor Cortezo, 1, 28012 Madrid, según la red de redes. Sigue leyendo

Cosas de Hardware

largeÚltimamente empiezo a notar que en el sobremesa de casa, las cosas rascan más de la cuenta.

Y no es que sufra porque tire con Windows 8 (ese esperpento versión alpha beta que comparte el 90% de código con su anterior versión), que también, sino que empiezo a notar que mis super-piezas se resienten con la carga de tareas exigentes y locas que le pido en mi día a día. Básicamente mis videojuegos y mis pestañas en el navegador.

El primer punto, puedo llegar a entenderlo. El tema de los requisitos de los videojuegos a día de hoy da para una o dos entradas aparte. En cuanto a que con 3 pestañas abiertas en Chrome, se dispare el consumo de memoria… Empiezo a plantearme que hemos pasado definitivamente los tiempos en los que las páginas eran 3 GIF y cuadros de texto con información, y ahora solo hay inicios de sesión, botones de me gusta, y costosos vídeos flash que revientan tu procesador a más no poder.

Es por eso que planteándome las opciones más baratas para mejorar mis, a día de hoy, mediocres prestaciones, y descartando robar o vender órganos para costear gastos, decido investigar en primera instancia en PC Componentes, web que sin ánimo de lucro recomiendo por mi experiencia pasada con ella, tanto en el ámbito personal como profesional.

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Hombre Montaña

Te odio.

Por aquello que escapa al control que necesito mantener sobre lo que comparece a mi alrededor.

Porque yaces a mi lado firmando un cuadro llamado “Ironía” que estoy obligado a contemplar hasta que me sangran los ojos.

Porque en lo más alto del cielo, el pastor de marionetas se regocija con cada duda que gesta entre mi convicción, que creía férrea, y que resulta ser desastrosa y endeble.

Ceder a tus abrazos es someterse a una caída en picado en la que adviertes desde el principio lo que te espera al alcanzar el abrupto final. Frustrante. Como tratar de cruzar una puerta cuya puerta de cristal invisible no se abre, y te das de bruces una y otra vez, sin poder tomar otro camino.

Porque cada vez que me pierdo en el verde de tus ojos, tan lejanos y serenos, cae mi propio muro de Berlín, cacho a cacho, y dentro de mí ser se suceden incontables cantidades de sensaciones, una detrás de otra, entre las que solo alcanzo a distinguir la ilusión y el miedo.

Cada segundo en el que me regalas tu presencia, fluyen mareas de divina imaginación. Sobran los detalles que quiero enmarcar sobre un papel.

Te odio por la incitación a lo irracional que desatas en mí, por las locuras que estoy dispuesto a cometer. Por romper la lógica de mi filosofía existencial y robar mi esquema vital. Por hacerme sentir más vivo de lo que quiero o debo. Sigue leyendo

Escribo

Y de nada sirve, lluvia, que adornes mi espectáculo, con esa gris melancolía de la que haces gala… ¡qué desfachatez!.

De nada sirve, pereza, que cargues mi conciencia, tratando de convencer de que el camino laborioso es el menos fácil…

Ni tú, tedio, que atestiguas que alguna que otra vez flaqueo como la más débil y triste de las criaturas.

Y aquel vil bellaco, el amigo y enemigo tiempo… tú que te conviertes en la coartada del cínico cobarde, aquel que no planta cara en la dificultad, para resguardarse en la vecina Excusa.. Sí. Un cobarde… que no hace acto en escena, y se esconde en la sombra de su ineptitud… de su mediocridad.

Me mofo de vosotros. De mi lado tengo la idea y la inspiración, fieles amantes en los tiempos revueltos. Espacios de lujuria no intelectual. Consejeras como Merlín para Arturo o Watson para Sherlock. No obstante, duendecillos de mala fe que siempre que uno desea que comparezcan, te dejan en mal lugar tratando de convencer de que no son una invención.

Una mota, una gota de lluvia, un suspiro, apenas perceptible para el que no es simple y llanamente sensible. Se mantiene en vilo en mí el anhelo de expresar, de contarte, imbatible y fiel contemplador que siempre aguardas al otro lado del espejo de palabras. Sigue leyendo

Pesadilla – 1ª parte

La playa es minúscula. Estoy sentado en una parcela rectangular de pocos metros cuadrados, rodeada de rocas. La noche está decorada por millones de estrellas que brillan endemoniadas. El agua del mar está completamente quieta, no hay marea.

Me entra un terrible desasosiego cuando trato de recordar dónde estoy. Observo el horizonte y me doy cuenta que el mar muere cayendo en cascada. Detrás de mi, una pared de ladrillo roja marca el límite de la cala. Palpo las rocas que tengo a cada lado. Hace un momento se encontraban a varios metros, ¿se han movido?

Me incorporo, y decido escalar las piedras. “Quizá si consigo encaramarme sabré donde estoy”.

Siento vértigo y unas náuseas terribles cuando logro agarrarme en el último momento a la roca donde he subido, evitando así caer. Me repongo y echo a temblar. Una vasta nebuolsidad se extiende hasta el infinito. Entonces floto y me alejo de la parcelita. Ahora la veo desde lejos. Es minúscula.

Alrededor solo está el negro y los centenares, miles, millones de puntitos plateados parpadeando. Me imagino la Creación. Me imagino un dios que va a empezar a construir con arcilla. De repente caigo. Despacio de primeras, y a medida que recorro ese universo, apuro hasta sobrepasar la luz. No soy capaz de medir la trayectoria que llevo a cabo, pero cada milésima de segundo se cuenta por centenares de años luz. Sigue leyendo

Pues yo estuve en Sol…

…Y me sorprendí.

En un principio por la cantidad de gente que pisó la plaza durante los días en los que me decidí a hacer bulto como buen ciudadano protestando. Buena acogida para empezar.

Creo que para el 14 de Mayo todos habíamos notado (vía redes sociales y diversos instrumentos informativos) que la cosa iba en serio, que no iban a ser cuatro gatos (Como se pintó en los medios) y que la organización estaba presente y era notoria. Hashtags en Twitter con el nombre de #spanishrevolution pecaban de efectistas, pero, ¿por qué no? Nos lo tomamos en serio: Llegamos a creer en una revolución de esas que salen en los libros de historia. Más aún cuando recibíamos noticias de todos los frentes en toda la Península de casos similares, movidas por el relativo éxito de la primera y genuina.

Protestas muy bien organizadas en un principio: abastecimiento de comida, comisiones, asambleas… Con claro sabor a victoria del pueblo, ya fueses de una mano o de la otra. Marxistas y falangistas apoyando el cambio del sistema, unidos mano a mano frente al reloj donde tocan las campanadas cada año.

La finalidad de esta acampada pasa a ser pues, de la promoción del voto al partido minoritario y las críticas contra el actual bipartidismo de nuestro estado a una propaganda apartidista, oportuna para muchos, y que hace que el tribunal electoral las prohíba para el siguiente Domingo. Sigue leyendo